Siempre caen los mejores

•Diciembre 10, 2007 • 2 comentarios

Esto es una queja en toda regla, un golpe en la mesa.

Reconozco que no veía “Días de Cine” (ni sus satélites) de forma religiosa, pero era un gustazo escuchar a Antonio Gasset cuando sabías que iba a poner un reportaje interesante. Su programa, porque él era jefe y empleado, era el único de la parrilla que se dedicaba al cine de forma decente y sin pelos en la lengua, siendo capaz de arremeter contra el penoso e intocable cine español cuando se terciaba. Y eso se agradece enormemente.

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Para el que no haya tenido el gusto de conocerlo os pongo una recopilación de algunas de sus mejores sentencias, que hacía durante su programa de forma natural.

Y ahora, si nos perdonan, vamos a hablar de cine español.”

“Aprovechen la pausa para revisar su agenda de amigos, encontrarán que han malgastado su preciado tiempo y paciencia en conocer a un montón de ineptos. No se corten, cojan un boli y táchenlos.”

“Ben Affleck es a la buena interpretación lo que un pepinillo cocido a la alta cocina.”

“Durante la pausa publicitaria, rezaré con la esperanza de que ninguno de sus hijos se haya presentado al casting de Operación Triunfo.”

“Para ir al cine con esta cartelera hay que tener coeficiente intelectual negativo.”

“Soy consciente que a la hora de emisión de mi programa solo puede ser visto por un puñado de poli toxicómanos insomnes.”

“Veamos el reportaje de Mar adentro que ha realizado mi compañero y amigo Alberto Bermejo, el único de todo el equipo al que le ha gustado la película.”

“Llego la hora de la pausa… espero que puedan contener durante unos minutos los impulsos sexuales de vuestras parejas… si no puede ser, no puede ser… en cualquier caso volveremos después de la publicidad con el sector mas casto de la audiencia.”

Lo dicho… siempre caen los mejores.

Reflejos

•Noviembre 20, 2007 • 1 comentario

Massive Attack - I against I

De acuerdo, a lo largo de nuestras vidas interactuamos con cientos de personas. Quizá miles de ellas. Pero, ¿a cuántas conocemos realmente? Y con esto me refiero a haber llegado a un punto superior con este individuo en el que hemos comprendido su máscara, lo que oculta, cómo actúa y con qué fin. Por supuesto nunca se conoce a nadie al 100%, principalmente porque nadie es estable a ese nivel, pero si podemos entender los defectos del otro y cómo interactúan con sus virtudes… lo hemos logrado.

Que yo sepa sólo puedo alcanzar ese nivel con dos conocidos de manera mútua, con algunos más de manera unidireccional y creo sólo una persona me entiende sin que yo apenas haya podido hacerme una idea de cómo es. De todas formas las situaciones verdaderamente interesantes son las primeras, en las que la conversación trasciende totalmente los límites comunes y pasa a ser algo diferente.

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Pero lo más sorprendente y lo que me ha llamado la atención en estos momentos es poder verte reflejado en la actitud que estas personas toman cuando hablan contigo. Saben cosas que tú te negarías a aceptar y actúan de forma consecuente, mostrándote una faceta propia que generalmente desterramos o no reconocemos. Así cuando dos hablan con perfecto conocimiento uno de otro la conversación que cualquiera podría escuchar sigue un ritmo, pero la charla que se mantiene a nivel íntimo es mucho más profunda y trascendente.

Hace mucho que no hablaba con alguien y hoy lo hice de forma sincera. Su reflejo me ha recordado cómo soy y el mío seguramente habrá hecho lo propio. En fin, somos como somos por naturaleza.

De regalos y otras sorpresas

•Noviembre 12, 2007 • 4 comentarios

Acaban de hacerme un regalo genial y del tipo que me gusta: el espontáneo.

Los que me conocen bien saben que tengo un terrible defecto: odio lo establecido. Y no, no tiene nada que ver con el anarquismo ni la lucha social. Odio hacer cosas que se supone que tienen que hacerse y que , hipócritamente, se visten de intencionalidad cuando lo que realmente hay es “obligación”. Esto va desde dar dos besos al encontrarte con una amiga hasta el súmun de la estupidez: los cumpleaños.

Por suerte o desgracia soy pésimo para las fechas y nombres, suelo enterarme de los cumpleaños de los demás cuando me dicen “te olvidaste de mí” (Sara, sé que merezco una muerte lenta y dolorosa). Al menos no caigo en la tontería de regalar por regalar… sin tiempo, aquí te pillo aquí te mato. Al final se presenta uno con algo estereotipado entre las manos, gastándose la pasta en una tontería que acabará vete tú a saber dónde.

Pero que nadie se confunda, me encanta regalar… cuando me da la real gana. Además, modestia aparte, creo que mis regalos son “sorprendentes”. Seguramente será la mayor tontería del mundo pero al que se lo regale tendrá claro que será sincero y altamente simbólico. ¿Quién tiene eso en su cumpleaños? Además cuando haces algo así apenas importa el precio. A veces me he arruinado sin darme cuenta, otras no he gastado un céntimo y una vez regalé un armatoste que no sé cómo no me partieron la cara.

Regalos que me hayan encantado y recuerde ahora mismo, además del actual, pues 2 increíblemente sencillos… más bien sencillamente increíbles. El primero era una serie de fotos sacadas con móvil y café de por medio mientras que el otro consistía en un “imán para frigorífico”, pero ambos con un alto contenido simbólico.

Sí, lo reconozco… esas fotos las he visto sólo 1 vez y el imán andará perdido en mis cajones envuelto exactamente igual que como lo recibí (no creo que lo haya visto desde que me lo mostró la chica que me lo regaló), pero es que soy así de… no sé si vago, rancio o canalla. De cualquier forma nada bueno.

Lo que tengo claro es que nunca los voy a olvidar. Eso sí, que nadie me pregunte qué me regalaron en mi último cumpleaños porque no lo recuerdo. Es más, no recuerdo ningún regalo en concreto de ningún cumpleaños mío.

Pues eso, me acaban de dar una sorpresa. Lo más gracioso es que “el genio” que lo ha hecho creo que no tiene ni la más remota idea. En fin… funcionamos como ratas, todos en general y yo en particular.

Cuestión de…

•Noviembre 6, 2007 • 1 comentario

valentía. Sí, arrojo o como se quiera llamar. Empujar las fichas al centro de la mesa y golpear con el sonido atronador de las cartas al cerrar la apuesta.

No hablo de temeridad ni de estupidez, ni siquiera de determinación. Me refiero a osadía, a actuar de forma canalla, a escupir sobre las expectativas, a ser realmente egoísta y no negarse aquello que uno desea. Actuar como un héroe griego, porque si nos olvidamos siquiera la posibilidad de serlo…

Nunca entendí cómo la gente prefiere no actuar ante la posibilidad de fallar, decidir no decidir, aceptar un “imposible” prematuro con tal de no correr el peligro de asumir uno real, vivir sin sufrimiento a costa de no experimentar placer…

Yo quiero jugar y ganar, aún a costa de sangrar. No negarme nada a mí mismo, bastante difícil resulta jugar las cartas que nos tocan. Por eso, por muchas veces que lo haya visto, nunca comprenderé por qué algunas personas prefieren vivir con las rodillas sucias.

Mesecina

•Noviembre 4, 2007 • 1 comentario

Últimamente no paro de escuchar música de los balcanes, las músicas eslavas o con estas influencias me suelen gustar. Hace poco descubrí esta canción y, sin entender lo más mínimo de serbio, tenía la sensación de que sabía perfectamente lo que decía. Busqué, encontré y confirmé.

Es increíble cómo la música puede transmitir estados de ánimo, aunque luego escuches un buen blues y todo parezca tan fácil.

Nema vise sunca
Nema vise meseca
Nema tebe, nema mene
Niceg vise, nema joj.
Pokriva nas ratna tama
Pokriva nas tama joj.
A ja se pitam moja draga
Sta ce biti sa nama?
Mesecina, mesecina,
joj, joj, joj, joj
Sunce sija ponoc bije,
joj, joj, joj, joj
Sa nebesa, zaproklija
Niko ne zna, niko ne zna
Niko ne zna, niko ne zna
Niko ne zna sta to sija

Crna Macka Beli Makor

•Octubre 22, 2007 • 1 comentario

Bueno, llegó el día. Debería haber hecho este pequeño homenaje a una de mis películas favoritas hace tiempo, pero por pereza y falta de tiempo lo he ido dejando hasta hoy.

A principios de este verano descubrí al director serbio Emir Kusturica en casa de un amigo, y desde entonces me quedé enganchado a la temática de sus obras y a su innovador estilo. Casi todas sus películas se desarrollan en algún lugar de la antigua República de Yugoslavia y relatan las vidas de personas “normales” durante unos años más o menos revueltos. Las historias no impactan únicamente por el hecho de mezclar realidad y fantasía de una forma absolutamente creíble ni por la gran calidad musical de todas las cintas; quizá es el hecho de que sepamos tan poco de esa región y que todas nuestras noticias sean acerca de conflictos e intervención internacional. Yo al menos casi olvidé que allí, a caballo entre un mundo rural anclado en el pasado y la realidad moderna, vive gente que simplemente aspira a ser feliz y salir adelante… prácticamente ajenos o desinteresados de todos los problemas políticos que les rodean, aunque les afecten seriamente.

En concreto esta película (Gato Negro Gato Blanco) me encanta por el profundo realismo de sus personajes y el gran carisma que envuelve a muchos de ellos. No pretendo hablar del argumento abiertamente, pero el abuelo del protagonista me impactó quizá por retratar el “tipo de viejo” que yo aspiro ser algún día. Este anciano, prácticamente sin dientes, acaba de salir de un hospital tras curar una grave enfermedad y decide vender su antigua fábrica para agarrar el dinero, vivir sus últimos días como merece y garantizar un buen futuro a su nieto. La secuencia de la salida es fantástica: contrata a una banda de música para que le acompañe a todas partes y sale de allí a hombros, cambiándose de ropa mientras bebe abundante alcohol y charla con su nieto.

Ya he dicho que no quiero hablar demasiado sobre el argumento, y por eso voy a dejar aparte todo lo relacionado con el protagonista. Sólo voy a decir que es una historia que puede ocurrir en diferentes culturas y que demuestra que hay que vivir valientemente, estando siempre dispuesto a renunciar a todo por lo que uno quiere.

http://kustu.com/wiki/doku.php?id=en:black_cat_white_cat

American way of life

•Octubre 21, 2007 • 1 comentario

Simplemente quería enseñar este gran monólogo. Las diferencias entre el “american way of life” y el estilo castizo son… dignas de una charla. Merece la pena.

http://www.youtube.com/watch?v=tC_iAhAEY3s&rel=1

http://es.youtube.com/watch?v=Z33k99oUkD8

http://es.youtube.com/watch?v=gNV-dBKgjHM